Artículo en detalle

Nº: 260   Junio  2017


Guetos, universidades, NBA: tres campos para un mismo deporte

 

Se requiere buena presencia

 

Julien Brygo  

Periodista.

 

A finales de los años 1990, la NBA tenía mala prensa. Varias de sus estrellas estaban implicadas en asuntos de violación, peleas o consumo de cocaína. Los estadios se llenaban solo a la mitad y el juego era percibido como demasiado violento. Muchos se preguntaban si la NBA iba a sobrevivir a la retirada de Michael Jordan, ese modelo consensual que hizo fortuna. La liga endureció las sanciones contra los jugadores considerados demasiado provocadores, como Ron Artest u O. J. Mayo; por su parte, los jugadores demasiado politizados eran, a menudo, apartados de las canchas, como Craig Hodges. Este, vetado en 1992, se había atrevido a presentarse en la Casa Blanca vestido con una túnica africana para entregar al presidente George H. Bush una carta que denunciaba la guerra contra “los pobres, los pueblos indígenas, los ‘sin techo’ y, en concreto, los afroamericanos”.